Recientemente se ha dictado sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona en asunto dirigido por este abogado, por la que revocando sentencia adversa de primera instancia, estima la demanda que pretendía la finalización de un contrato de arrendamiento por subrogación indefinida no procedente realizada en el año 1996, aun dándose condiciones de incapacidad de la hija subrrogada en la arrendataria primigènia en momento posterior a la subrogación pero no en el momento preciso de dicho acontecimiento jurídico. Por ello entendía esta parte que la subrogación solo podía alcanzar los dos años posteriores a la muerte de la arrendataria fallecida.

Dicha sentencia refuerza la aplicabilidad y plena efectividad de la tácita reconducción en aquellos contratos de arrendamiento que si bien incurren en causa de terminación de su vigencia, se mantienen vigentes por el acuerdo tácito, de la propiedad y el ocupante.

La setencia de primera instancia desestimó la demanda al entender que pretender la desocupación y desalojo del arrendatario subrogado diez años después de producirse la causa de extinción contractual constituía un ejercicio extemporáneo del derecho de la propiedad a dicha desalojo.

La Audiencia entiende que no hay ejercicio extemporàneo del derecho propio sino que durante los diez años entre la causa objetiva de finalización del contrato (fin de los dos años de subrogación) y el ejercicio de la acción judicial, opera la tácita reconducción prevista en el propio Código civil.

Interesante resolución y a nuestro entender, muy justa.