Encontrar un sitio adecuado para vivir no suele ser fácil. Una vez lo hemos hallado, si tenemos suerte pactaremos una renta que se ajuste a nuestros ingresos y finalmente hemos de firmar un contrato de arrendamiento.

La firma del contrato de arrendamiento requiere conocer algunos puntos neurálgicos, que de no ser así, pueden traernos inconvenientes y dolores de cabeza en un futuro.  Empecemos por el comienzo.

¿QUÉ ES UN CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

Es el documento que formaliza y le da vida jurídica al acuerdo que hemos establecido en forma verbal, con el dueño de una propiedad inmueble de la cual tendremos goce y disfrute durante un lapso de tiempo establecido a cambio del pago mensual de una suma de dinero igualmente acordada.

El contrato de arrendamiento típicamente tiene una vigencia de un año en este país. Lo cual no impide que se firmen contratos por periodos de tiempo inferiores o superiores.

Es conveniente leer este documento en forma muy juiciosa, varias veces ya que existen pormenores que se detallan en él, más allá del valor de la renta y la fecha de pago, tales como inventarios de algunos objetos que forman parte del inmueble, multas o sanciones en las que se incurre por terminación anticipada del contrato de arrendamiento o incluso causales de terminación del contrato, las cuales es importante conocer para no incurrir en ellas.

LOS SUMINISTROS DE AGUA, GAS, LUZ Y LOS GASTOS DE COMUNIDAD EN EL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO.

Los suministros de servicios públicos, así como los gastos de comunidad, pueden estar o no incluidos y detallados dentro del contrato de arrendamiento. De no estar mencionado específicamente dentro del documento se entiende sin lugar a dudas que estos costos corren por cuenta del arrendatario.   Es mejor dejarlo claro y por escrito en el contrato de arrendamiento. Los costes del servicio de calefacción por lo general son muy altos y pueden generar discordia entre las partes a futuro. Nada es peor que tener problemas con el dueño del lugar en donde vivimos.

FIANZA:

Los caseros suelen solicitar fianza equivalente a un mes de renta. En ocasiones esta cifra puede elevarse a dos o tres meses si es que el inmueble está dotado de electrodomésticos y muebles.  Es muy importantes acordar y plasmar en el contrato de arrendamiento la fecha y las condiciones de devolución de la fianza, una vez concluya el contrato de arrendamiento.

OTRAS CLASES DE GARANTÍAS:

El sistema Español no brida gran protección a los propietarios de inmuebles. Razón por la que estos suele pedir garantías adicionales a la fianza. Estas garantías pueden ser, sobre el salario del arrendatario, o incluso pólizas de seguro de cumplimiento o avales bancarios de ser necesario.

Por supuesto obtener estas garantías es difícil, y no siempre el valor de la renta.   Si se encuentra en estos momentos negociando un contrato de arrendamiento y requiere asesoría jurídica solo debe pinchar aquí.